El inglés indirecto también deja huella
Esta última semana de clase ha sido un poco caótica con tantos eventos y actividades que se salen de la programación habitual. Como resultado, he estado en muchos grupos haciendo "guardias", y durante esas sesiones he intentado mantener al alumnado activo y motivado a través de juegos. Con los más pequeños, bastaba con poner alguna de las canciones que solemos cantar en las clases de inglés para que estuvieran entretenidos, motivados y, de paso, trabajando el idioma sin darse cuenta. Pero aquí es donde quiero hacer una pequeña crítica o reflexión. En las clases de los mayores propuse algunos juegos de agilidad mental, como el clásico "Alto el lápiz" o "Identity" , adaptándolos para introducir pequeñas dosis de inglés, de forma natural, sin que sonara forzado ni impuesto. Mi objetivo no era que sintieran que estaban en una clase de inglés, sino justo lo contrario: que percibieran el idioma como algo cotidiano, útil y presente también en contextos lúdicos...