Último día: cerrar una etapa y mirar hacia adelante
El último día de prácticas llegó con una mezcla de emociones difíciles de explicar: gratitud, nostalgia, satisfacción, etc. La despedida fue sencilla, pero muy significativa: cartas, abrazos, dibujos… y sobre todo, agradecimiento por parte de los alumnos y alumnas. Ha sido un mes intenso, lleno de aprendizajes que no están en los manuales. He confirmado que esta profesión va mucho más allá de explicar contenidos. Es es conectar con cada niño y niña, descubrir lo que les motiva, acompañar sus avances y estar presente también en sus bloqueos, gestionar tiempos, adaptarse a lo imprevisto, tomar decisiones constantemente, observar y escuchar más allá de lo evidente y, sobre todo, estar muy atenta a las personas con las que trabajas, tanto alumnado como profesorado. También ha sido una experiencia exigente. A nivel emocional, me he enfrentado a la frustración de no saber cómo ayudar en ciertos momentos, al cansancio de días largos y, sobre todo, al reto de...