Semana pre-vacaciones: entre la emoción y el agotamiento
No sé si a vosotras también os ha pasado, pero la semana previa a las vacaciones me dejó agotada. Pensaba que, con tantas actividades especiales —excursiones, gymkanas, dinámicas diferentes en el aula— todo sería más relajado… pero fue justo lo contrario. Cada día había, como mínimo, una actividad especial, y aunque muchas de las propuestas estaban muy bien pensadas y se disfrutaron, al final acababa cada jornada mucho más cansada que en una semana lectiva “normal” ya que la carga de trabajo para el profesorado en muchas de ellas es enorme, en comparación con los días más rutinarios. Por otro lado, con tantas interrupciones, avanzar con los contenidos fue complicadísimo. Los huecos que quedaban no permitían profundizar en nada, y al final daba la sensación de que ni se enseñaba ni se aprendía del todo. Además, he notado que tanto cambio de rutina desestabiliza al alumnado. Están más alterados, más inquietos, y cuesta mucho mantener cierto orden o reconducir la atención cuando hace falt...