Día del libro... y una duda que me dejó pensando
¡Hola chicas! Hoy ha sido un día súper especial en el cole porque hemos celebrado el día del libro y quería contaros un poco todo lo que hemos vivido.
Por la mañana tuvimos un acto conjunto donde se habló de la importancia de leer, se entregaron premios al ganador del concurso de la mascota lectora del cole (¡qué ilusión les hacía!) y se presentó un mural precioso con fotos de los niños leyendo en sitios random. Lo han llamado “Facebook” y me pareció divertidísimo jajajaja. La idea era enseñarles que leer no siempre tiene que ser algo serio o en un sitio silencioso, sino que también puede ser algo espontáneo y divertido. Así que teníais que ver las fotos… niños leyendo en el metro, en el coche, debajo de una mesa... ¡genial!
Después del acto, los mayores (4º, 5º y 6º) leyeron a los peques de Infantil y Primer ciclo, y los de 3º leyeron a los del aula específica. Fue una actividad preciosa. Cada niño llevaba un libro que él o ella había elegido, lo cual me parece una forma fantástica de desarrollar su pensamiento crítico y su gusto lector. Leían por parejas y se notaba el cariño que le ponían. Fue un momentazo, de esos que te dejan con una sonrisa.
Después del recreo, hicimos la actividad “Profes leen”. ¡Mi compi de prácticas y yo participamos! Leímos dos cuentos en inglés a 1º, 2º y 3º. La dinámica era genial: los profes decían con antelación qué lectura iban a leer (pero sin decir los nombres de los profes que la leían) y los niños elegían la lectura que más les llamara la atención según su edad. El día del evento, iban con su “ticket” al aula asignada. Fue un momento mágico, porque encima escogimos un libro en formato grande, grande y les flipó. Y claro, ¡encima aprendieron inglés sin darse cuenta!
Pero no todo fue perfecto... También quería contaros una situación que me dejó bastante confusa. Como ya os conté en otra entrada, tengo un alumno en 5º que es nuevo, viene de fuera, entiende español pero no sabe casi nada de inglés. Hoy le tocaba al principio de clase poner la fecha, decir el tiempo, cómo se siente, etc. en inglés (como hacen todos los días, al que le toque de la lista).
Cuando vi que le tocaba a él, me entraron todas las dudas. Si pasaba al siguiente sentía que lo estaba invalidando, y si le pedía que lo hiciera solo, pensaba que lo iba a pasar mal. Así que decidí que un compañero le ayudara, en plan apoyo... ¡y madre mía! El resto de la clase se me echó encima diciendo que eso era como hacerle un examen y darle las respuestas.
Yo solo veía que él estaba intentando pronunciar bien, que quería participar, y que necesitaba ganar seguridad. Al final le acabé ayudando yo también un poco. Y sinceramente, no creo que pasara nada por eso… pero me quedé dándole vueltas. ¿Vosotras qué habríais hecho? Porque entiendo a los demás, pero también creo que en ese momento lo importante era darle confianza, no hundirle delante de todos.
En fin, un día lleno de emociones, libros, y también pequeñas dudas de seño en prácticas que sé que irán pasando... pero me encanta compartirlas con vosotras.
Qué bonito todo lo que cuentas, ¡se nota que fue un día muy especial! Me encanta cómo habéis trabajado la lectura desde un enfoque tan cercano y divertido, ayudando a que los niños la vean como algo natural y emocionante.
ResponderEliminarRespecto a la situación con tu alumno, creo que actuaste con mucha sensibilidad. A veces, más importante que seguir la norma al pie de la letra es cuidar la autoestima de cada niño, sobre todo cuando están construyendo su confianza en un entorno nuevo. Son esos pequeños gestos los que marcan la diferencia.