Una reflexión sobre la vuelta del recreo

En nuestro cole tenemos una práctica que me parece muy interesante: después del recreo, tanto en Infantil como en Primaria, se dedica un momento a la relajación antes de retomar las clases. La idea es ayudar al alumnado a calmarse, centrarse y volver a conectar con el aprendizaje después del ajetreo del patio. En los cursos más bajos, como Infantil o Primero de Primaria, esta rutina funciona muy bien. Los niños están muy receptivos, motivados y se nota un cambio real en su actitud después de ese pequeño momento de pausa. 

Sin embargo, me he fijado en algo curioso: en cursos más altos, como Quinto y Sexto, ocurre justo lo contrario. Aunque son más mayores y en teoría deberían entender mejor la utilidad de relajarse y centrarse, parece que no lo viven con tanto interés. A menudo no prestan atención y la actividad no les relaja como a los más pequeños.

Esto me ha hecho pensar: ¿puede que el tipo de relajación que usamos no sea el más adecuado para su edad? Normalmente se ponen canciones y audios que están más orientados a niños pequeños, y tal vez por eso no logran conectar con ellos. ¿Y si probamos con otras metodologías? Quizá una música más neutra, técnicas de respiración más guiadas o incluso algo de mindfulness adaptado a su etapa podría funcionar mejor.

¿Qué opináis vosotras? ¿Habéis notado algo parecido en vuestras aulas? ¿Creéis que deberíamos adaptar la relajación a cada nivel?

Comentarios

  1. ¡Hola! Qué interesante lo que cuentas, la verdad. Me parece una idea preciosa eso de tener un momentito de relajación después del recreo. ¡Ojalá más coles lo hicieran! Porque muchas veces los peques vuelven revolucionados del patio y no hay quien los centre jajaja

    Me parece muy acertada tu reflexión sobre los cursos más altos. Es verdad que, en teoría, al ser mayores deberían valorar más ese momento, pero luego en la práctica no siempre conectan con la actividad. Y puede que tengas toda la razón en lo del enfoque: quizás están usando recursos que se quedan un poco “infantiles” para su edad, y por eso les cuesta tomárselo en serio.

    Yo muchas veces hago con los peques "el arcoíris del mindfulness" con respiraciones controladas después del recreo y la verdad es que me encanta, ¡es un momento súper bonito! También les suelo poner música relajante mientras hacen tarea y se crea un ambiente genial.

    Pero ahora que lo dices… con 5º y 6º no lo hago, y me has hecho reflexionar. ¡Voy a probarlo también con ellos! Quizás adaptándolo un poco, con música más neutra o técnicas más guiadas como tú dices: respiraciones más conscientes, música más neutra (¡o incluso silencios guiados!), ejercicios de visualización tipo “imagina un lugar tranquilo donde te sientas seguro/a”… algo que les ayude a centrarse sin que sientan que están en una clase de Infantil.

    Y también creo que, si se les explica bien el “para qué” de esos minutos, puede que se impliquen más. A veces si les haces partícipes, funciona mejor que simplemente decirles: “ahora relajaos y ya”. Incluso dejarles elegir entre varias opciones puede ser interesante.

    ¡Gracias por compartir esto! Me ha inspirado un montón ¿Nos pasarías algún ejemplo de lo que hacen en tu cole? ¡Podría estar guay probarlo en otros contextos también!

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    1. Gracias por responder y compartir tu experiencia. Los videos que suelen poner son de este estilo: https://youtu.be/VTux-atuxKg
      Como comentas, creo que tampoco son conscientes de para qué sirve realmente la relajación. Seguramente no se lo tomen en serio porque piensan que es una pérdida de tiempo.
      Podría ser interesante que ellos dieran ideas de qué tipo de relajación quieren hacer. ¡Muchas gracias por tu comentario!

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    2. Es verdad que quizás esos vídeos serían más adecuados para niños más pequeños. Nosotros, con los de cuarto, apagamos las luces y ponemos de fondo música relajante mientras que algunos alumnos dan masajes a sus compañeros. Yo suelo unirse a la actividad y a veces hago una relajación guiada. Quizás te sirve alguna de estas ideas.

      Es cierto que he tenido suerte y mi tutora ha trabajado muy bien con ellos, logrando que la mayoría de alumnos se introduzcan bien en la dinámica. Porque no debe ser nada sencillo que los alumnos comprendan adecuadamente la dinámica. Asumo que lo fundamental es que le den sentido a la actividad y que puedan opinar sobre cómo llevarla a cabo. Puedes llevarles propuestas y ver qué prefieren. O ir probando diferentes actividades, haciendo siempre varias repeticiones para darles tiempo a adaptarse.

      Seguro que encuentras la actividad ideal para ellos. ¡Tú puedes! Y recuerda que nos tienes aquí para lo que sea.

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