Reflexión sobre las pruebas de diagnóstico
¡Buenas chicas! La semana pasada no hicimos mucho porque tuvimos las pruebas de diagnóstico y una excursión.
En cuanto a las pruebas de diagnóstico, me han resultado especialmente curiosas las de lengua extranjera, concretamente las de Inglés. Esta prueba se divide en tres partes: una centrada en evaluar las habilidades de listening del alumnado, otra en el reading, y la tercera en el writing.
Con respecto a la del listening, por ejemplo, el audio se reproduce tres veces, tal y como nos recomiendan en Didáctica de la Lengua Inglesa. No obstante, estas pruebas tienen unas normas muy estrictas. Te indican exactamente lo que debe decir el docente, palabra por palabra. Esto no permite que se realicen actividades adecuadas previas al audio (“before listening”), es decir, no puedes contextualizar el tema del texto ni introducirles el vocabulario.
Sucede lo mismo en el resto de partes. Supongo que las fases del aprendizaje de las habilidades comunicativas pueden variar, sustituirse o eliminarse dependiendo del objetivo de tu actividad. Sin embargo, el problema está en el conocimiento de nuestro alumnado. El vocabulario no era apto, al menos, para nuestro alumnado. Es cierto que las pruebas son para evaluar los conocimientos de los estudiantes andaluces, pero no sé si son demasiados complicados para ellos. Aún más cuando no entienden el vocabulario y nunca han realizado actividades así.
En los dos años de prácticas, he vivido la misma situación: los alumnos agobiados porque no entienden ninguna de las actividades de las pruebas de diagnóstico de la asignatura de Inglés. Añadiendo que es algo nuevo para ellos, los estudiantes se bloquean y no desean continuar. Lo peor es que muchos se desmotivan y acaban pensando que jamás aprenderán inglés y que son nefastos con el idioma. Creo que aquí el problema se puede encontrar en varios lados. Por un lado, puede ser problema del maestro por no enseñarles de forma completa todas las “skills” que deben adquirir en cualquier lengua. También, puede ser un fallo en el diseño de las pruebas. Puede que no se sepan adaptarlas al conocimiento y capacidades del alumnado y la enseñanza de esa etapa. Por último, puede influir la actitud del propio alumnado, que a veces tira la toalla demasiado pronto o tiene muchos prejuicios hacia el inglés.
Pueden haber muchas más razones y creo que hasta que no tengamos más experiencia en el ámbito de la educación, no tendremos una respuesta clara. Puede que ni siquiera la tengamos entonces.
¿Qué opinais? ¿Vosotras habéis hecho las pruebas de diagnóstico con vuestro aula? ¿Habéis vivido algo similar?
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